Inicio  Contáctos  English

 

Desarrollo Económico

Comercio a lo largo de la frontera es fundamental para el bienestar económico de ambos países. Contrariamente a la creencia popular, EE.UU importa la mayoría de sus recursos energéticos del hemisferio oeste. A cambio, EE.UU contribuyen cientos de miles de millones de dólares anuales a las economías de los países americanos. Hoy en día México y Canadá son dos de los tres principales proveedores de petróleo a los Estados Unidos. Pero, los bienes energéticos sólo representan 25% de las importaciones mexicanas a los Estados Unidos. La gran mayoría son bienes de consumo como electrónica y televisores, ropa, productos agrícolas y materias primas. Igualmente, anualmente las importaciones de México son miles de millones de dólares de bienes de consumo, de tecnología, y de bienes manufacturados de los Estados Unidos como vehículos.

Al contrario de la opinión general de que el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América) ha dañado la industria naciente en México, en realidad la industria ha ampliado, especialmente alrededor de las zonas comerciales fronterizas. Como resultado del TLCAN, las materias primas pueden ser importadas sin impuestos, fabricadas, y luego exportadas de maneras mucho más fáciles, por medio de la industria maquiladora. Esta producción de bajo costo ha aumentado el empleo en México y la demanda en los Estados Unidos. Según datos oficiales de EE.UU, TLCAN ha aumentado las oportunidades de empleo a la mano de obra no especializada con salarios que al promedio han aumentado desde la introducción del TLCAN en 1993. La inversión extranjera de México en los Estados Unidos ha aumentado progresivamente también. De acuerdo al Banco Mundial, el PIB de México ha doblado de $580 mil millones dólares en 2000 a 1.085 mil millones de dólares en 2008, en gran parte por sus mercados de exportación competitivos. En la actualidad, los Estados Unidos compra 80% de las exportaciones de México y vende a México 49% de sus importaciones. México es uno de los tres socios comerciales principales de los Estados Unidos en importaciones y exportaciones. En 2008 los Estados Unidos y México realizaron 3.666 mil millones de dólares de comercio.

Para continuar esta tendencia de crecimiento económico, el comercio transfronterizo tiene que ser más eficiente en tránsito y más preparado para hacer frente a los problemas de seguridad que surgen en el comercio tras-nacional en un mundo post 11-S. Las zonas de producción necesitan ser seguras con un alto nivel de visibilidad en las cadenas de suministros. Se deben crear en relación con la expansión del sistema FAST de transito transfronterizo seguro. La meta tiene que ser disminuir el tiempo y el costo del comercio con México, mientras a la vez aumentar la seguridad. Este aumento en la infraestructura de producción también debe coincidir con un aumento en las infraestructuras educacionales y cívicas para desarrollar el capital humano en las regiones fronterizas densamente pobladas (como Tijuana-San Diego y El Paso-Cuidad Juárez). La política en ambos lados de la frontera relacionada con el desarrollo económico como inmigración o el cumplimiento de las regulaciones ambientales entre otros, puede impedir o acelerar el crecimiento. El desarrollo económico de la región fronteriza es fundamental para mantener la ventaja competitiva y las economías de los EE.UU. y de México.